La vida con aparatos ortopédicos para la comodidad diaria
Cepillarse los dientes y usar hilo dental es más importante que nunca cuando llevas ortodoncia. Una higiene bucal adecuada ayuda a prevenir la acumulación de placa, las enfermedades de las encías y las caries, garantizando que tus dientes y encías se mantengan sanos durante todo el tratamiento. Los aparatos dentales hacen que la limpieza sea un poco más complicada, por lo que adaptar tu rutina es esencial. Los pacientes que no mantienen una higiene adecuada pueden necesitar limpiezas dentales más frecuentes. Si tienes antecedentes de enfermedad de las encías, se recomienda visitar a un periodoncista durante el tratamiento.
Cepillado con ortodoncia
Utiliza un cepillo de dientes de cerdas suaves o de dos niveles y pasta dentífrica con flúor para cepillarte al menos dos veces al día, preferiblemente después de las comidas. Cepíllate durante al menos dos minutos, asegurándote de limpiar bien:
- Las superficies anterior, posterior y masticatoria de tus dientes
- Alrededor de los brackets, alambres y a lo largo de la encía
- Los espacios entre los aparatos donde pueden quedar atrapadas partículas de comida
Un cepillo interdental o un cepillo eléctrico de ajuste moderado pueden ayudar a limpiar más eficazmente alrededor de los aparatos.
Usar hilo dental con ortodoncia
Usar hilo dental a diario es crucial, pero pasar el hilo por debajo del arco de alambre puede ser un reto. Un enhebrador de hilo o hilo ortodóncico puede ayudar a guiar el hilo entre los dientes y por debajo del alambre. Desliza el hilo dental hacia arriba y hacia abajo por los lados de cada diente y por debajo de la encía para una limpieza a fondo. Un irrigador bucal (hilo dental de agua) también puede ayudar a eliminar los restos, pero no debe sustituir al hilo dental.
Revisa tu rutina de limpieza
Para comprobar lo eficaces que son tu cepillado y tu uso del hilo dental, prueba a utilizar una pastilla o solución reveladora. Éstas resaltan las zonas donde queda placa, ayudándote a mejorar tu técnica para conseguir una sonrisa más limpia y sana.
Comer con aparato: Qué comer y qué evitar
Una de las preguntas más frecuentes que nos hacen es: «¿Qué puedo comer con aparatos de ortodoncia?». Aunque podrás disfrutar de la mayoría de tus comidas favoritas, son necesarios algunos ajustes para proteger tus aparatos de ortodoncia.
Alimentos seguros para los aparatos
Durante los primeros días tras la colocación del aparato o después de un ajuste, limítate a alimentos blandos como puré de patatas, yogur, huevos revueltos, pasta blanda, batidos, sopas, frutas blandas como el plátano, verduras cocidas y carnes tiernas.
Alimentos que debes evitar
Ciertos alimentos pueden dañar tus aparatos, provocando retrasos en el tratamiento. Evítalos:
- Alimentos masticables: Bagels, panecillos duros, regaliz y corteza de pizza dura.
- Alimentos crujientes: Palomitas, hielo, cáscaras duras de tacos, granola y cereales crujientes.
- Alimentos pegajosos: Caramelo, Tootsie Rolls, caramelos de goma, Starburst, Now and Laters, Skittles, ositos de goma, Sugar Daddies y otros caramelos pegajosos.
- Alimentos duros: Frutos secos, Jolly Ranchers, chupa-chups, caramelos de menta, cecina y pretzels duros.
- Alimentos que muerden: Mazorca de maíz, manzanas enteras y zanahorias crudas (a menos que estén cortadas en trozos pequeños o ralladas).
- Patatas fritas duras o de maíz: Doritos, Fritos, Tostitos y Cheetos duros (las patatas fritas Lays están bien).
Además, evita hábitos no alimentarios como morderte las uñas, masticar bolígrafos/lápices o utilizar los dientes para abrir paquetes, ya que también pueden dañar los aparatos.
El exceso de azúcar aumenta el riesgo de caries, así que es mejor reducirlo al mínimo:
- Delicias dulces: Pastel, helado, galletas, tarta y caramelos.
- Bebidas azucaradas: Refrescos, té azucarado, Gatorade, Kool-Aid y otras bebidas con alto contenido en azúcar.
Si consumes bebidas azucaradas, utiliza una pijita para reducir el contacto con los dientes.
Controlar las molestias del tratamiento de ortodoncia
Es normal experimentar algunas molestias mientras tu boca se adapta al tratamiento de ortodoncia. Afortunadamente, cualquier dolor o irritación es temporal y puede tratarse en casa.
Dientes doloridos
Una vez que tus dientes empiecen a moverse, estarán doloridos durante 3-5 días. El dolor puede volver en 10-15 días durante otros pocos días y luego remitir.
Te aconsejamos que tomes un analgésico sin receta para controlar las molestias:
- Toma un medicamento como Tylenol®, Motrin® o Advil® (lee atentamente las etiquetas antes de tomar cualquier medicamento).
- Asegúrate de tomar la medicación las 24 horas del día, tal como se indica en el envase, para controlar eficazmente el dolor.
Tejidos doloridos
Tus mejillas, lengua y labios pueden sentirse doloridos y en carne viva por el nuevo herraje. Es bastante normal que te salgan «llagas blancas» por esta irritación.
¿La buena noticia? En dos o tres semanas, los tejidos blandos se endurecerán y la irritación desaparecerá.
Puedes utilizar la cera ortodóncica (que te dan en el paquete de higiene) en las partes que te resulten irritantes. También puedes utilizar agentes anestésicos, como Orajel, Anbesol y Zilactin B, para adormecer los tejidos mientras cicatrizan y se produce la callosidad. Cualquier enjuague bucal de peróxido de venta libre (como Peroxyl) o un enjuague suave de agua salada (una cucharadita de sal en 8 onzas de agua tibia, 3-4 veces al día) también ayudarán a la cicatrización.
Pasarán 1-2 semanas antes de que tus labios, mejillas y lengua formen callos y se insensibilicen al nuevo hardware de tu boca. Por favor, ten paciencia; ¡te prometemos que será más fácil a medida que avancemos!
Atención ortodóncica adicional
Además de las visitas regulares, es esencial mantener una excelente higiene bucal para apoyar tu tratamiento. Llevar bandas elásticas u otros aparatos prescritos de forma constante es clave para garantizar que tus dientes y mandíbulas se muevan a sus posiciones ideales.
Desgaste de la goma elástica
Seguir las instrucciones de la Dra. Maryam Mojdehi-Barnes sobre las gomas u otros aparatos es crucial para mantener el tratamiento en marcha. La constancia es la clave: llevarlos según lo prescrito te ayudará a conseguir una sonrisa más recta más rápidamente.
Deportes y protectores bucales
Si haces deporte, ¡háznoslo saber! Te proporcionaremos un protector bucal de ortodoncia para evitar lesiones y mantener a salvo tus aparatos.
Practicar deportes ofrece muchos beneficios a los niños, como la forma física y el desarrollo del carácter. Sin embargo, también conlleva el riesgo de lesiones, especialmente en la boca y los dientes, ya que cada año se rompen más de 3 millones de dientes en los deportes juveniles. Llevar un protector bucal bien ajustado puede reducir en gran medida estas lesiones. He aquí por qué son esenciales los protectores bucales:
- Equipo de protección: Los protectores bucales son esenciales para prevenir lesiones en deportes como el fútbol, el baloncesto, el fútbol americano y otros.
- Ajuste a medida: Los protectores bucales hechos a medida tras completar el tratamiento de ortodoncia proporcionan la mejor protección, ofreciendo comodidad y un ajuste perfecto a la boca de tu hijo.
- Protección asequible: Invertir en un protector bucal de alta calidad, hecho a medida, es rentable en comparación con el coste potencial del tratamiento de una lesión dental.
Ya sea un protector bucal de ortodoncia, una opción hecha a medida o una variedad de hervir y morder, asegurarse de que tu hijo lleva un protector bucal durante los deportes es una forma sencilla y eficaz de proteger su sonrisa durante y después del tratamiento de ortodoncia.
Si sigues estas pautas, te asegurarás una ortodoncia sin problemas y mantendrás tu sonrisa sana durante todo el tratamiento. Si tienes alguna pregunta o duda, no dudes en ponerte en contacto con nuestra consulta.